Tu pieza fue tejida a mano, nudo a nudo. Con estos cuidados conservará su esencia por años.
Cuélgala en su lugar definitivo y deja que la gravedad relaje las fibras durante 24 horas.
Si los flecos se ven despeinados, usa un peine de cerdas finas de arriba hacia abajo.
No la laves. Usa un plumero suave o una aspiradora de mano a potencia mínima y a distancia.
Acomoda con las manos las esferas y relieves para recuperar su forma original.
Evita el sol directo prolongado y la humedad para preservar tintes e hilo metalizado.
Cada pieza es elaborada a mano y puede presentar variaciones: son la huella del oficio y la hacen única.